martes, 24 de agosto de 2010

Gestión de Conocimiento en la gran minería

Esta vez partiré este artículo con una breve introducción al concepto práctico de “Gestión de Conocimiento”, dado que la gente sigue preguntando en qué consiste, pues está lleno de sitios teóricos que no dejan claro al lector de que se trata.

Una definición muy práctica sería decir que “Gestionar el Conocimiento”, es la manera en que hacemos que la inteligencia o lo bueno que hemos aprendido sea reutilizable.

Por ejemplo, si estamos hablando de nuestros hijos, vendría siendo aquello que nos llama la atención cuando resuelven problemas sin haber tenido una experiencia previa. Imagino que todos nos asombramos de verlos cuando son bebés de cómo resuelven rápidamente sus necesidades, ya sea para conseguir alimento, para llamar la atención de los adultos, para relacionarse con las mascotas, etc. Aprender a andar en bicicleta, por parte de un niño y su padre que le enseña, parte con el conocimiento que el adulto traspasa al niño, pero éste no aprenderá si no tiene aunque sea una mínima “experiencia” sobre ella. Lo que quiero decir con este ejemplo, es que el conocimiento sí es transferible, no así la “experiencia”, o al menos este tipo de experiencia, ya luego hablaremos de la “experiencia del usuario” que es otro tema y que sí es transferible, también.

En una empresa, gestionar el conocimiento, responde a la misma definición básica y sería el cómo hacemos disponible o internalizamos lo que éstos mismos saben, ya sea que trajeron de una experiencia previa, o que aprendieron en nuestra compañía. Para hacer una buena gestión del conocimiento vamos a tener que realizar proyectos que nos permitan conservar aquello que nuestra compañía, formada por los empleados, posee como inteligencia organizacional.

Cuando me refiero a “inteligencia organizacional” me refiero a aquello que nos diferencia de la competencia o aquello que nos permite mejorar nuestros precios de nuestros productos o servicios, entre otras variables, por la vía de procesos eficientes de los distintos departamentos de nuestra compañía. Esto es más fácil de imaginar si pensamos en el tiempo que nos toman las distintas actividades al interior de la empresa. Si bien, en la minería pareciera que la parte más importante es la extracción del mineral, todas las áreas son igual de importantes al final del proceso, que es vender. Es por esto que mientras mas lento somos en nuestros procesos de negocios, mas sube el valor de los costos operativos y por ende, mayor el precio de venta.

Una experiencia…

En un banco Brasilero con sede en Buenos Aires, me tocó realizar una consultoría a través de Andersen Consulting. Para hacerles el cuento corto, les diré que dicho banco estaba preocupado porque demoraban 2 años en “producir” ejecutivos de alto nivel. La propuesta final permitía obtener el mismo resultado a los 8 meses, y sujeto a Revisión Posterior a la Inversión (PIR). Esta fue la mejor manera de medir la “Transferencia de Conocimiento”, con simple matemática, “hoy me demoro 2 años, quiero disminuirlo al máximo posible… resultado final=8 meses”, mas medible no podría haber sido. Obviamente que el informe de resultado final contenía cerca de 50 páginas.

Una aclaración, esto no habría sido posible si el cliente no hubiera estado comprometido con la consultoría, pues puso los recursos técnicos (informáticos) apropiados para facilitar el aprendizaje a los usuarios, también se trabajó arduamente con los líderes “funcionales” de cada departamento involucrado.

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